Cómo se protegen tus datos
Qué se cifra, qué sabe el servidor, y por qué nadie puede recuperar tu contraseña.
Musubi Vault cifra en tu dispositivo. Tu contraseña maestra nunca sale de él: tu navegador la convierte en una clave, lento a propósito, y esa clave abre tu clave privada. El servidor sólo tiene tus claves envueltas —cifradas— y tus entradas como texto cifrado que no puede abrir.
Lo que el servidor no puede ver
- El contenido de tus entradas: contraseñas, usuarios, notas, códigos de un solo uso.
- Las URL de tus entradas; por eso la coincidencia y la búsqueda ocurren en tu navegador.
- Tu contraseña maestra.
Lo que el servidor sí sabe
- Quién sos: la identidad con la que iniciás sesión, y tu dirección de correo.
- Los nombres de las cuentas y de las colecciones, que se guardan sin cifrar.
- Quién tiene acceso a qué colección, y con qué permiso.
- El registro de actividad: quién hizo qué y cuándo.
Lo que se sigue de eso
- Nadie puede recuperar tu contraseña maestra, ni abrir tu bóveda sin ella.
- Compartir se hace con claves: cuando das una colección, tu navegador envuelve su clave para la otra persona. Nadie descifra nada en tu nombre.
- Quitar un acceso corta las próximas sincronizaciones, pero una copia que ya llegó a un dispositivo no se puede recuperar. Por eso la aplicación te pide rotar contraseñas.
- Cada dispositivo guarda su propia copia cifrada, por cuenta.
Qué recolectamos y qué no, incluido lo que guarda la extensión del navegador, está en la página de Privacidad.